Categoría: Relajación

Sabemos que este rincón es muy importante para muchos de nuestros alumnos, o por lo menos para mi. Es importante, sobre todo, después de la sobre-excitación que para muchos le supone el patio (tiempo de juego libre, juegos estereotipados, sus grandes refuerzos positivos” columpio” …) e incluso para reducir la tensión que han podido sufrir de los diferentes estímulos del patio y así poder recobrar el tiempo de calma, para poder volver al trabajo y a la rutina marcada.

Cierto que, a mis alumnos le gusta mucho la relajación, se acomodan todos o casi todos en las dos colchonetas que hay en clase, respetan sus espacios, permanecen acostados, sentados, …el tiempo establecido. Mientras están en la colchoneta suena de fondo música relajante.

E incluso si algunos días están más nerviosos y no pueden conciliar el momento de relajación, tenemos nuestra gaveta de la relajación con diferentes materiales: cepillo capilar antiestrés, botella de la calma, pelotas de pinchos, diferentes plumas, masajeador de madera, … que en este caso el adulto es quien realiza estas actividades e interactúa con él niño/a, para que puedan encontrar su momento de relajación.

Pero considero que es muy importante ofrecerle otras alternativas, para que ellos solos vayan regulando la conducta de no poder relajarse: le presento un cuento, le doy un muñeco para que lo tenga cogido o incluso un juguete que en ese momento quiere, para que pueda canalizar sus sentimientos e incluso estrés.

Pues es importante que los niños/as vayan realizando diferentes tareas (y esta es muy importante) la de “dormir” o relajarse, sin tener la presencia del adulto. Es un paso más en su autonomía, que es uno de los pilares de nuestras aulas.